Halal, la conciencia ecológica que emana del Corán

Hanif Escudero, del Instituto Halal, incide de nuevo en este artículo de opinión en las similitudes que tienen los términos Halal y Ecológico, ahora de una manera más espiritual y menos técnica.

En buena medida el sentido final del mensaje coránico y el de otras vías espirituales es la autorealización del ser humano y la preservación de la creación divina, por ello es obligado el florecimiento de una mayor conciencia ecológica en el seno de las comunidades islámicas españolas y europeas. El crecimiento de un estilo de vida halal, que responda a las necesidades actuales de las nuevas generaciones, también puede suponer un impulso en la transición ecológica de los países de mayoría musulmana.
En anteriores artículos en los cuales he venido abordando asuntos relacionados con esta temática me he centrado más en la parte técnica y en los procesos de producción y certificación de este tipo de productos y servicios. En el presente escrito, también motivado por la Huelga Mundial por el Clima, pretendo ser más reflexivo, aportando una serie de consideraciones que me parecen de interés para comprender lo próximos que en esencia se encuentran los conceptos Halal y Ecológico, hasta tal punto que podríamos decir que el término Halal representa en buena medida la conciencia ecológica a la que nos invita alcanzar el mensaje coránico y que establecen el mínimo con lo que nos deberíamos conformar los consumidores conscientes y activos que, desde una vivencia musulmana, respondemos a una ética global y real que, por ejemplo, coincide en buena medida con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

EL CUIDADO DE LA NATURALEZA, UNA TAREA DE TODOS  
El medio ambiente, la fauna, la flora y todos los recursos naturales que han sido creados en nuestro planeta y en el Universo son parte de la creación divina y un legado que estamos obligados a cuidar, mantener y preservar al margen de nuestra posición social, cultural o económica.
Los seres humanos, con indiferencia de nuestra práctica espiritual, seamos ateos, agnósticos, cristianos, musulmanes, budistas o no creamos en nada, tenemos la capacidad de distinguir el bien del mal, de saber aquello que es bueno para nosotros y nuestro entorno o aquello que es malo para nuestra salud y el medio ambiente. Los seres humanos tenemos conciencia y eso implica una irremediable responsabilidad a la hora de tomar decisiones que pueden afectar a uno mismo o a los demás.
Los musulmanes en concreto, como creyentes unitarios, que consideramos la unidad divina como un elemento fundamental de nuestra fe, no nos podemos poner de perfil en una cuestión de este tipo y tenemos que afrontar a nivel individual y colectivo una serie de medidas que favorezcan el cuidado del medio ambiente, que además nos harán sentir mejores creyentes y más próximos a Dios.

“Y, entonces, quien haya hecho el peso de un átomo de bien, lo verá;
y quien haya hecho el peso de un átomo de mal, lo verá”.
Corán. 99:7-8

HOY POR NOSOTROS, MAÑANA POR NUESTROS HIJOS
Está muy bien pensar en verde, utilizar bolsas reutilizables cuando vamos a comprar al supermercado o no tirar toallitas al váter pero la conciencia ecológica que nos sugiere el Corán va mucho más allá de la responsabilidad individual, hasta llegar a aquello que cada uno de nosotros podemos hacer en correlación con la comunidad, la tribu o el grupo con el que convivimos.
No derrochar el agua, utilizar el vehículo únicamente cuando sea necesario, adquirir alimentos de proximidad o prevenir los incendios son acciones que podemos realizar sin excesivos esfuerzos y que aportan un gran valor al ecosistema local en el que nos movemos, pero si somos capaces de articular planes y medidas integrales y globales el impacto y la eficacia de las mismas será mucho mayor. Por eso entre otras cosas hay que tener un mensaje unánime y usar un lenguaje claro y entendible en el cual todos estemos de acuerdo.
En todo caso es significativo que buena parte de las movilizaciones y acciones que se están produciendo para luchar contra el cambio climático están participando estudiantes y movimientos juveniles de los cuales muchos son jóvenes musulmanes. La emergencia climática que vivimos hoy es nuestro presente pero también es el futuro de nuestros hijos por lo que este grito desesperado de los más pequeños cuidadores del planeta supone trascender la ecoansiedad, la econspiración y otras muchas barreras, para ser capaces de articular políticas reales y más efectivas ante este grave problema a nivel mundial.
Es evidente que la inteligencia humana es sensible a esta realidad en la que vivimos pero los diferentes aspectos culturales, la educación o el estrato social-económico en el que nos movemos son factores influyentes que limitan o amplían las posibilidades individuales y grupales que tenemos a la hora de hacer un uso responsable de los recursos naturales.

EL BUEN TRATO A LOS ANIMALES
De los 114 capítulos o surat que componen el Corán, varios de ellos tienen título de un animal: El ganado, la vaca, la abeja, la araña, las hormigas, el elefante, lo cual pone de relieve la importancia de la creación en todas sus manifestaciones, especialmente en el cuidado de otros seres vivos, como son los animales.
En contra de lo que se pueda pensar los musulmanes aman a los animales y tienen una cultura  de relación con los mismos. El caballo, el burro, los pájaros, el gato y otros muchos animales son usados como mascotas, como animales de compañía o como imprescindibles colaboradores en alguna tarea diaria o en el cuidado del hogar. Cualquiera que haya viajado a algún país de mayoría musulmana o que se haya movido entre las comunidades islámicas españolas habrá podido comprobar las palabras que acabo de suscribir.
Durante todo el mensaje coránico se nos recuerda que los animales son seres vivos que  forman parte de la creación y que  tienen sus derechos, exhortando a su cuidado, bienestar y protección, inclusive de aquellos cuya carne  está permitida para el consumo humano. De hecho el sacrificio de los mismos es un acto de conciencia máxima en el cual se acaba quitando la vida a un ser vivo para su aprovechamiento como un alimento puro y permitido.

NO VES que ante Al-lâh se postran cuantos [seres y cosas] hay en los cielos y cuantos hay en la tierra –el sol, la luna, las estrellas, las montañas, los árboles y los animales?
Corán 22:18

LO PERMITIDO ES LO BUENO
El término Halal se menciona en varias ocasiones en el Corán, haciendo referencia a aquellas cosas o conductas que son lícitas y están permitidas para el ser humano. En la mayoría de las ocasiones en las que se menciona el término Halal se menciona también el término Tayyib, que hace referencia a todo aquello que es bueno.
Esta continua vinculación entre lo permitido y lo bueno implica que la Divinidad ha dispuesto para los seres humanos aquello que es beneficioso para su salud  intentando con ello alejarnos de lo que es perjudicial o dañino.

Oh vosotros que habéis llegado a creer! No os privéis de las cosas buenas que Dios os ha hecho lícitas pero no transgredáis los límites de lo correcto: en verdad, Dios no ama a los que transgreden los límites de lo correcto. Así pues, comed de las cosas buenas y lícitas que Dios os da como sustento, y sed conscientes de Dios, en quien creéis.
Corán 5:87-88)


El concepto Halal, al rebasar las connotaciones religiosas del término, se ha convertido en una estupenda oportunidad, no solo para los países europeos o americanos, sino también para muchos países de mayoría musulmana que necesitan de los estímulos necesarios para sensibilizar a los comercios y consumidores finales de la necesidad de avanzar hacia un estándar de calidad Halal que permita hacer una necesaria transición industrial y al mismo tiempo competir en el mercado global.

LA COSMOVISIÓN DEL SER HUMANO
El ser humano es un ser creado, parte de algo mayor, algo inabarcable y que intentamos comprender a través de los más bellos nombres de Dios que hacen referencia a atributos divinos: Al-lah,  Ar-rahman, Ar-rahim, As Sabur, etc. Desde una cosmovisión islámica el ser humano es una parte privilegiada de la creación que forma parte de un todo donde la Unidad y la Unicidad son indiscutibles, por lo que ninguna acción consciente está fuera de nuestra responsabilidad y nuestra distinguida posición en el universo, en esta tierra, es un legado que debemos cuidar y proteger.
Esta cosmovisión islámica sitúa al ser humano en una confrontación de la dualidad y en una lucha permanente entre el ego y todo lo demás, obligando a un continuo esfuerzo de purificar nuestra atención, conciencia y sobre todo  la intención de nuestras acciones. Por ello esta cosmovisión nos motiva hacia la práctica espiritual, al recuerdo de Dios como vía amorosa y pacificadora del corazón.
Y todo lo dicho anteriormente no hace más que reforzar el mensaje ecológico del Corán, un mensaje que nos invita a caminar hacia un estilo de vida Halal, una forma de vivir sencilla, sana y realista para el momento y lugar en el que nos encontramos.

“Porque Él es el Primero y el Último, lo Exterior y lo Interior.
Él aparece en Su unidad y se esconde en Su singularidad.
Él es el Primero por Su «perseidad».
Él es el Último por Su eterna permanencia.
Él es la existencia de lo Primero y de lo Último,
de lo Exterior y lo Interior.
Él es Su nombre y lo que es nombrado”

El Tratado de la Unidad
Muhyi ad – Din Ibn Arabí

Publicado originalmente en Vida Sana el 20 de noviembre de 2019

Halal y ecológico, claro que sí es posible…

Reproducimos un artículo de opinión que nos ha enviado Hanif Escudero, del Instituto Halal… El texto versa sobre la reciente y polémica sentencia del Tribunal de Justicia de Europa, que ha encendido el debate justo con la llegada de las Elecciones Europeas, al negar la posibilidad de etiquetar productos cárnicos con la denominación Halal o Kosher como ecológicos, generando confusión en el mercado y una clara discriminación, en opinión de Escudero y de muchos otros profesionales del sector, hacia los consumidores musulmanes y judíos, al impedirles acceder a estos niveles de calidad reconocidos por  aspectos supuestos, relativos a la necesidad de un mayor bienestar de los animales. Muchos productos son Halal y ecológicos y no proceden del sector cárnico. Este artículo también aclara este tema. Y, además, la extrema derecha se frota las manos ante leyes que pueden incitar a la discriminación. Los animalistas también meten cucharada en el asunto. Creemos que la opinión de Escudero puede interesar a nuestros lectores. “El Ecomensajero Digital” es un medio plural que publica textos llegados a la redacción que interesan a los profesionales y consumidores del sector ecológico, que no es monolítico, sino que engloba diversas tendencias y grupos sociales de consumidores y de ecoemprendedores.

La proximidad de las elecciones europeas, previstas para el 26 de mayo, ha propiciado que los distintos partidos políticos intensifiquen su programa electoral, en el cual algunos de ellos generan odio y miedo hacia el Islam y los musulmanes, para conseguir votos. Es el caso de los partidos de extrema derecha que han utilizado el asunto del velo, la radicalización violenta o la alimentación Halal para elaborar un discurso arcaico y que discrimina claramente al conjunto de la ciudadanía musulmana.
 

No obstante dentro de la comunidad musulmana también hay un creciente movimiento ecologista y se reconoce el buen hacer de asociaciones animalistas como ANDA, FAADA o AVATMA, aunque existe una percepción de continuo ataque por parte de algunas asociaciones que pretenden a toda costa y sin considerar diferentes realidades sociales, que se impida el sacrificio zabiha de animales sin aturdimiento.
En todo caso, que se pongan cámaras en los mataderos, tal y como propone Equalia, o que se incorporen otras medidas de control adicionales que satisfagan las necesidades de los consumidores… es algo en lo que todos estamos de acuerdo sin que para ello sea necesario demonizar a una comunidad religiosa o limitar sus derechos, ya que existen soluciones en el marco jurídico y social que permiten compatibilizar todas estas variables.

LIMITANDO DERECHOS
Más allá de los controles establecidos no se debe limitar el derecho y disfrute de los consumidores musulmanes a los productos ecológicos. Así lo expresa el abogado general Wahl cuando indicó en su informe el riesgo de impedir a los consumidores europeos, musulmanes o judíos, el acceder a los productos ecológicos, que ya gozan de un estándar de calidad reconocido.

Por otro lado algunos consumidores de productos Halal, ante tal prohibición, han reaccionado argumentando que, si se mantiene una restricción de estas características, pues entonces apoyarán la idea de que el estándar Halal se eleve hasta tal punto que un consumidor Halal no necesite el aval de ecológico pues será algo que implícitamente ya cumplan los productos Halal, siendo indiferente que dicha denominación se ajuste literalmente a lo que establece el Reglamento 834/2007 o al futuro Reglamento (UE) 2018/848 del Parlamento Europeo y del Consejo de 30 de mayo de 2018, sobre producción ecológica y etiquetado de los productos ecológicos, que entrará en vigor en el año 2021.

TÉCNICAMENTE POSIBLE
Si procedemos a leer con detalle el Reglamento (UE) 834/2007 o el 2018/848  que tienen y tendrán que cumplir las entidades de certificación y los productores de alimentos y cosméticos  ecológicos, no se observa que haya ninguna condición que impida la denominación Halal  en productos certificados por entidades certificadoras  independientes, imparciales y que no tienen intereses políticos en la materia. Y aunque es cierto que algunos requisitos de la certificación ecológica se refiere a los aspectos del bienestar animal no es ni mucho menos el grueso de los requisitos y la mayoría de ellos podrían cumplirlos perfectamente un productor, más allá de que sean o no Halal.
Además cabe recordar que ni el Reglamento n.º 834/2007 ni el Reglamento n.º 889/2008 se oponen de manera explícita a que, de conformidad con el artículo 4, apartado 4, del Reglamento n.º 1099/2009, se establezca una excepción a la norma general del aturdimiento previo en el caso concreto del sacrificio ritual.

Tampoco se observa que ninguna disposición de los Reglamentos n.os 834/2007, 889/2008 y 1099/2009 defina de forma expresa el modo o los modos de sacrificio adecuados para la consecución de los objetivos de bienestar animal y reducción del sufrimiento animal que se establecen para la producción ecológica.
En todo caso cabe indicar que actualmente en Europa la Certificación Ecológica depende de entidades acreditadas para ello e igualmente la Certificación Halal depende de entidades acreditadas para este alcance, siendo totalmente independientes la una de la otra y  en ningún caso siendo una Certificación conjunta. En cualquier caso no existe en el Derecho de la Unión incompatibilidad alguna entre la certificación «halal» y la mención «AB», puesto que la exigencia de un sacrificio con aturdimiento previo equivale a añadir un requisito no contemplado expresamente en el Derecho positivo.

SACRIFICIO HALAL
Si leemos con detalle la sentencia del TJE observamos que la prohibición se refiere únicamente a los productos cárnicos y concretamente a los que derivan de animales sacrificados sin aturdimiento. Sin embargo la mayor parte del sacrificio Halal realizado en Europa y destinado al mercado europeo es sacrificado habiendo sido previamente aturdido con un mecanismo de  insensibilización reversible, tal y como permiten los principales estándares internacionales, como el de The Standards and Metrology Institute for the Islamic Countries, más conocido como SMIIC.

Por tanto parece claro que la sentencia no es objetiva y es más bien el resultado de la presión que vienen ejerciendo desde algunos movimientos políticos de extrema derecha y del juego que le hacen otras asociaciones animalistas las cuales pretenden que se incorpore en el etiquetado de los productos cárnicos la mención sobre si el animal ha sido aturdido o no antes de su sacrificio.

Y aunque todos estamos de acuerdo que, como consumidores, de cuanta más información dispongamos mejor y que los medios tecnológicos permiten nuevos métodos en ese sentido, no parece razonable centrarse en esta cuestión del aturdimiento y generar un falso debate para nuevamente señalar a un colectivo muy diverso y heterogéneo, en el que conjugan muchas realidades y al que poco beneficia en su crecimiento e integración este tipo de discursos tan excluyentes y totalitarios.

MÁS ALLÁ DE LO CÁRNICO
Sin duda la actual sentencia del TJE está fuera de lugar y es contraria al profundo sentido del término Halal y a sus distintos valores, entre los cuales se encuentra la protección de los animales y del medio ambiente.

El mercado Halal es un nicho que abarca a más de 1.600 millones de personas en todo el mundo y que hace referencia al conjunto de alimentos, servicios y acciones que son permitidas puesto que son buenas para el ser humano y para su entorno. Desde esta perspectiva la certificación halal es potencialmente aplicable a una inmensa cantidad de productos ecológicos de sectores tan diversos que en muchos casos no tienen ninguna vinculación con el reino animal, como es el caso del turismo, las finanzas o la moda.

LOS MEDIOS SE EQUIVOCAN
En todos estos casos en los cuales no se hace referencia a los productos cárnicos o derivados, no tendrían sentido la ingente cantidad de titulares que se han despachado en diversos medios de comunicación, tras la sentencia del TJE, en los cuales se informa erróneamente de que Halal y ecológico no se pueden etiquetar sobre un mismo producto.

Halal y ecológico claro que sí son compatibles, se pueden etiquetar en un mismo producto y en España ya hay ejemplos de ello. Incluso en productos cárnicos, tal y como hemos mencionado antes, en el caso de que los animales se hayan sacrificado Halal con aturdimiento reversible, también sería posible que un mismo producto lleve ambos sellos.

Por tanto el único caso al que se refiere en la sentencia es a los productos cárnicos Halal provenientes de animales sacrificados sin aturdimiento, lo cual tiene unos objetivos y consecuencias concretas:
-Presionar para que el etiquetado de productos cárnicos indique si el animal ha sido aturdido o no antes de su sacrificio.
-Trasladar a la opinión pública la idea errónea de que el sacrificio Halal y en general los sacrificios religiosos son peores para los animales que otros métodos de sacrificio.
-Presionar para impedir el sacrificio de animales fuera del matadero durante la celebración de la festividad islámica del Eid Al Adha.

UN CAMINO CONJUNTO
Por todo lo comentado anteriormente se puede concluir que en el medio y largo plazo existe un camino conjunto por recorrer entre lo Halal y lo ecológico, a pesar de las dificultades y de la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo, que ha supuesto una importante barrera, una piedra en el camino, pero que esperamos no tenga más recorrido en los diferentes países de la Unión y sobre todo que no se utilice la religión ni a los creyentes como arma arrojadiza en el contexto de los debates políticos propios del período electoral en el que nos encontramos.

Hanif Escudero es uno de los responsables del Instituto Halal

Publicado originalmente en Vida Sana el 14 de mayo de 2019

La floreciente industria halal

En noviembre de 2018, Ma’ruf Amin , presidente de Indonesia, Joko “Jokowi” Widodo, quien también es el jefe del principal cuerpo clerical islámico del país, el Consejo Indonesio de Ulama (MUI), reveló planes para hacer halal (permisible o legal en Ley islámica tradicional) certificación obligatoria para este año. Más recientemente ha reiterado ese llamado.

Si bien la acción se considera de naturaleza política, no hay duda de que también tiene mucho sentido teniendo en cuenta la ambición de Indonesia de convertirse en un centro halal global.

De hecho, una ley local, la Ley de Garantía de Productos Halal, se introdujo justo antes de la renuncia del ex presidente Susilo Bambang Yudhoyono en 2014. Sin embargo, la ley nunca se aprobó, ya que las discusiones sobre cómo implementarla han estado en curso desde que Jokowi tomó medidas. oficina.

La certificación Halal, aunque no es obligatoria en muchos países, es muy importante para la gran mayoría de los musulmanes, ya que les informa que el producto en cuestión (generalmente alimentos) es seguro de usar o consumir. Esto se debe a que los productos no halal se consideran impuros en la mayoría de las escuelas de la fe islámica. La certificación obligatoria halal, naturalmente, también facilitaría la exportación de productos a otros mercados musulmanes.

Grandes negocios

La industria halal está en auge. Según el Informe sobre la economía islámica mundial 2017/2018 de Thomson Reuters, en colaboración con DinarStandard, a nivel mundial, los consumidores musulmanes gastaron US $ 1,2 billones en alimentos y bebidas en 2016. Para 2022, se espera que esta cifra alcance los US $ 1,9 billones.

Según el informe, los países musulmanes con el gasto más alto en alimentos y bebidas en 2016 fueron Indonesia (US $ 169.7 mil millones), Turquía (US $ 121.1 mil millones), Pakistán (US $ 111.8 mil millones), Egipto (US $ 80.9 mil millones), Bangladesh (US $ 71.1 millones). mil millones), Irán (US $ 59 mil millones) y Arabia Saudita (US $ 48 mil millones).

Otro informe del Grupo de Investigación y Consultoría de Análisis de Mercado Internacional (IMARC) titulado “Mercado de alimentos halal: tendencias mundiales de la industria, participación, tamaño, crecimiento, oportunidad y pronóstico 2018-2023” reveló que el mercado de alimentos halal global alcanzó un valor de US $ 1.4. billones de dólares en 2017. El informe proyectaba que el valor de mercado alcanzaría los 2.6 billones de dólares para 2023, mostrando una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de más del 11 por ciento durante el período comprendido entre 2018 y 2023.

El Pew Research Center ha estimado que la cantidad de musulmanes en todo el mundo continuará creciendo, a la vez que seguirá siendo la segunda religión más grande hasta 2050 y reducirá la brecha de disparidad entre el cristianismo (la religión más grande del mundo) y el Islam cada década. Esto es especialmente pertinente para países como Indonesia, ya que la región de Asia y el Pacífico continuará teniendo la tercera mayor población musulmana en porcentaje después de Oriente Medio y África subsahariana.

HALAL

Fuente: Varios

Exportadores halal no musulmanes

Si bien hay pocas dudas de que la industria halal está dirigida al mercado musulmán y todos los principales importadores de alimentos y bebidas halal son países de mayoría musulmana, irónicamente, son los países no musulmanes los que más exportan.

Según las estadísticas de 2016 del Centro de Desarrollo Económico Islámico de Dubai y Thomson Reuters, fue de hecho Brasil el que exportó la mayor parte de los alimentos y bebidas halal en el mundo en US $ 5,2 mil millones, seguido de Australia en US $ 2,4 mil millones, India en US $ 2,3 mil millones y Francia en US $ 0,8 mil millones. El país de mayoría musulmana más cercano, Sudán, se ubicó en el sexto lugar con US $ 0,6 mil millones.

Paulius Kuncinas, analista de negocios y editor de Asia en Oxford Business Group, dijo que el mercado halal en Europa está creciendo a una tasa anual estimada del 10 al 20 por ciento, dependiendo de los productos incluidos. Él cree que esta demanda es impulsada por un deseo general de cumplimiento de Syariah entre una creciente población musulmana.

La afirmación de Kuncinas está respaldada por los hallazgos del Centro de Investigación Pew, que pronosticó que se espera que la población musulmana en Europa crezca del 5,9 por ciento en 2010, al 6,8 por ciento en 2020, el 7,8 por ciento en 2030, el nueve por ciento en 2040 y el 10,2 por ciento. en 2050.

Con la mayor población musulmana del mundo , tendría sentido que Indonesia quisiera un pedazo del pastel del mercado halal. Dado que los productos etiquetados como halal son mucho más atractivos para la mayoría de los musulmanes, también tendría mucho sentido que sea obligatorio que todos los productos halal estén certificados. Sin embargo, perseguir a la industria tiene sus peligros potenciales y la esperanza es que Indonesia pueda presentar un plan de acción integral antes de hacer obligatoria la certificación halal.

  • Este artículo fue publicado por primera vez por The ASEAN Post el 1 de noviembre de 2018 y se ha actualizado para reflejar los últimos datos.
  • Este artículo se ha publicado en The ASEAN Post.
  • Este artículo está traducido automaticamente al español con Google Traductor

El festival de la innovación en la industria Halal se celebra en Malasia

El Halal Innovation Festival (HIF) es un evento especialmente organizado por el World Startup Festival, como parte de la Conferencia Mundial Halal de MIHAS. HIF es la iniciativa más disruptiva de MIHAS y está destinada a arrojar luz crítica sobre el ecosistema Halal, eliminar algunas de las trabas de la industria e intentar recuperar el verdadero significado y espíritu de lo que debe ser y significar la economía halal en esta nueva era disruptiva de robots y taxis voladores.

The Halal Innovation Festival (HIF) is a specially curated event by the World Startup Festival, as part of the MIHAS World Halal Conference. HIF is the disruptive component of the World Halal Conference and is meant to shed critical light on the Halal ecosystem, expunge the fallacies of the industry and attempt to bring back the true meaning and spirit of what it is to be halal in this new disruptive era of robots and flying taxis.

Página oficial del evento: Halal Innovation Festival

 

Jerez avanza en el mercado Halal

El Área de Acción Social colabora con la organización de la ‘I Expo Halal’, que se celebrará frente al Alcázar este fin de semana, del viernes 29 al domingo 31. Esta muestra contará con la instalación de nueve carpas, en las que se ofrecerán degustaciones y talleres, y se pondrán a la venta productos de alimentación, té, artesanía, etcétera. Halal define el conjunto de bienes, prácticas y servicios aptos para las personas musulmanas, y reúne valores medio ambientales y de comercio justo que comparten con otros colectivos y entidades. El objetivo de la actividad es seguir la convivencia y el encuentro desde la sensibilización y la información, en una sociedad multicultural y diversa como la nuestra.

Esta actividad contará con la colaboración de Instituto Halal de Córdoba, la Asociación de Mujeres Bismillah, la comunidad Al Umma y la Asociación AL ADL Pro Inmigrantes. Participan entidades y empresas como el Rancho Cortesano, Plantas Medicinales de Andalucía SL, y Alfarería Tierra Viva.

La teniente de alcaldesa de Igualdad, Acción Social y Medio Rural, Carmen Collado, señala que “la mejor receta para desmontar los miedos y los estereotipos que inciden en la convivencia en una sociedad que ya es multicultural es el conocimiento y la relación. Con esta exposición pretendemos dar a conocer los valores de la filosofía Halal, que es una filosofía compartida entre muchas personas creyentes del Islam, pero además aglutina otros valores como son el respeto al medio ambiente, la sostenibilidad,  el comercio justo, aporta una serie de valores que tenemos en común, para construir la convivencia intercultural. Está dirigida a mirar más lo que nos une, que lo que nos separa. Poner en valor lo que tenemos en común y eliminar estereotipos”.

Las carpas participantes en la muestra acogerán a diferentes colectivos que mostrarán sus productos, y a la vez se darán a conocer a la ciudadanía. La Asociación Islámica de Mujeres Bismillah pondrá a la venta repostería árabe, té, condimentos, pasteles, y pan.

La Comunidad Islámica Al Umma de Jerez ofrecerá té acompañado de dulces marroquies.

Participará igualmente, la empresa Plantas Medicinales de Andalucía, SL (JUCAR) con sus especias; Alfarería Tierra Viva organizará un taller de cerámica, y el Rancho Cortesano expondrá miel y derivados de la misma. Asimismo, las personas participantes podrán disfrutar de  un taller de Henna Natural.

La ‘I Muestra Halal’ celebrará su apertura este viernes, día 29 de marzo, a las 17 horas. El horario del viernes será de 17 a 22 horas; el sábado, de 10 a 22 horas; y el domingo, de 10 a 14 horas.

Con esta actividad, desde Acción Social se continúa trabajando en el ámbito de la convivencia y la puesta en valor de la diversidad y la convivencia. Es una línea de trabajo que se desarrolla desde la mesa de trabajo Jerez Ciudad Refugio, de la mano con entidades y colectivos. También con la plataforma Antirumores Jerez, y con los proyectos e iniciativas comunitarios impulsados desde el ICI, todos ellos de la mano con el tejido social y desde el encuentro con todos los colectivos y entidades.

Fuente:  Nota de Prensa del Ayuntamiento de Jerez

El sentido de la RSC en el mercado Halal

Considerar el impacto de la actividad empresarial sobre el entorno social más cercano, respetar el medio ambiente mediante la creación de productos y servicios más sostenibles, tener una política de contrataciones inclusiva con los más desfavorecidos, la promoción de la igualdad o favorecer la integración de los empleados en una sociedad diversa son algunas medidas que exponen la sensibilidad de muchas organizaciones por la RSC.

La RSE o RSC son acrónimos que están de moda y que representan como mínimo lo que siempre hemos conocido como la ética de las organizaciones. Hay empresas, personas, que trabajan especialmente en los ámbitos productivos, comerciales, económicos o institucionales donde, además de verse comprometidos con mayor facilidad los valores más básicos de cualquier negocio, han llegado a la conclusión de que deben devolver a la sociedad parte de lo que han ganado, compartiendo el beneficio de ser parte de un entorno productivo y siendo conscientes de que es una manera justa de compensar los posibles daños colaterales que en un momento dado puedan generar a la sociedad o al medio ambiente.

La RSC, un reto, especialmente para las PYMES

No obstante, a día de hoy queda mucho por hacer para que la Responsabilidad Social sea una realidad mayoritaria en las organizaciones, especialmente en las PYMES. La falta de concienciación, de recursos económicos y humanos son un problema, la desigualdad salarial, la paridad o la competencia desleal también influyen en la problemática, tal y como diariamente escuchamos en distintos medios. Sin embargo, hay otros aspectos que pasan más desapercibidos y que parecen de menor importancia, como por ejemplo los relacionados con la integración de la diversidad cultural, religiosa o sexual de los empleados.

La inclusión de la diversidad religiosa en las políticas de la RSC

RSCEn este sentido la Responsabilidad Social debe contemplar también la diversidad religiosa como parte de su estrategia de desarrollo, no porque suponga un creciente nicho de mercado, que también, sino porque la práctica religiosa influye directamente en el bienestar de los empleados de una empresa y consecuentemente en la productividad de la organización. Solo en España existen hasta ocho confesiones de Notorio Arraigo, lo cual pone de manifiesto la importancia y las dificultades que tienen las empresas y organizaciones en general para gestionar y potenciar positivamente esta diversidad.

Los trabajadores musulmanes integrados son más productivos

En el caso de los musulmanes, si pueden hacer la oración, si pueden celebrar las festividades, si pueden tener un horario adaptado en Ramadán y si pueden acceder a un Menú Halal entre otras cuestiones, su nivel de compromiso con la organización y su sentimiento de pertenencia y vínculo como parte activa de la misma es claramente creciente cuando se dan estas circunstancias. No se trata de tener más derechos o privilegios por pertenecer a una confesión determinada sino de contemplar la diversidad religiosa de los empleados y potenciar su práctica espiritual y religiosa como un elemento estratégico que tendrá repercusiones positivas sobre la organización.

En este sentido los trabajadores musulmanes son como cualquier otro trabajador, si los fidelizas tendrás a unos empleados satisfechos y comprometidos, con ganas de producir más y dispuestos a implicarse en mayores responsabilidades, sobre todo cuando aparezcan algunas dificultades inherentes a toda organización. No obstante, la Responsabilidad Social basada en la diversidad religiosa no sólo debe centrarse en los empleados sino también en otros aspectos, como el impacto de la actividad empresarial en la comunidad local. Hay aspectos muy interesantes como organizar visitas a las empresas y de las empresas a la comunidad, brindar información y formación a los consumidores finales o felicitar las festividades más significativas como el final de Ramadán, la festividad del cordero o el nacimiento del Profeta Muhammad (PyB).

La certificación Halal abre la puerta a la RSC islámica

Aunque se contempla como una posibilidad lejana, la potencial integración de la Responsabilidad Social en los esquemas de Certificación Halal puede potenciar la creación, transformación y mantenimiento de empresas más éticas, sostenibles y responsables. Además, también puede propiciar la incorporación de los valores Halal en industrias consideradas actualmente como fabricantes de productos Haram. Me pregunto aquí si puede ocurrir que la Responsabilidad Social Empresarial sea un elemento que propicie una especie de “Istihala”, transformando las empresas tóxicas o de riesgo en empresas sostenibles y beneficiosas para sus accionistas, pero también para el conjunto de la sociedad.

Los consumidores deben ser una parte activa

Si vamos hasta el fondo de la cuestión, en este mundo globalizado con una creciente presencia tecnológica, donde todos somos clientes, usuarios y consumidores de multitud de productos y servicios, la Responsabilidad Social es un concepto que nos atañe a todos, también a los consumidores, que son el último, pero muy importante eslabón de la cadena. Nadie puede ni debe mirar hacia otro lado porque están en juego muchos aspectos que pueden influir en el medio-largo plazo en el bienestar de las personas en una sociedad cada vez más consciente y exigente en un cumplimiento ético integral, en el cual no vale poner parches ni soluciones cortoplacistas, sino medidas reales y consecuentes con la realidad y el mundo en el que vivimos.

Nota: Artículo publicado originalmente en Verislam, el 13/03/2019

LO HALAL Y LO ECOLÓGICO Compañeros de viaje hacia la excelencia

Hanif Escudero, al frente del Instituto Halal, nos envía este artículo de opinión en el que traza paralelismos entre la certificación halal y la ecológica y sus correspondientes mercados. Interesante texto de este experto en certificación Halal que nos indica paralelismos y objetivos comunes entre lo “bio” y lo Halal, dos mundos con más puntos de intersección de lo que pensamos.

En el pasado artículo sobre “Halal y Bio” pudimos introducir el concepto “halal” y sus paralelismos con el concepto ecológico. Se trataba de una introducción general y una reflexión abierta para conocer hasta qué punto están conectados estos términos que se encuentran en auge en el contexto de la industria alimentaria. En esta ocasión se trata de profundizar en algunos requisitos de la certificación halal y la ecológica pero sobre todo conocer los puntos de vista del consumidor, desde donde se observan mayores paralelismos entre ambos conceptos.

CRECIMIENTO EXPONENCIAL
La denominación “ecológico” o cualquiera de sus variantes, “bio” u “orgánico”, ha tenido una importante regulación en estos últimos años, fruto del crecimiento exponencial en la oferta y demanda, sobre todo de alimentos y productos de cosmética. La obligatoriedad de la certificación, algo muy extendido en la cultura industrial europea, ha sido un gran paso, no exento de debates, pero que ha permitido darle una protección casi total al término y en consecuencia al mercado. Hoy día un consumidor de productos ecológicos está tranquilo porque sabe que, si en la etiqueta pone “ecológico”, “Eco”, “Bio” y “orgánico”, es porque hay una norma detrás, en este caso un Reglamento de obligado cumplimiento para la empresa y que obliga a contar con la certificación del producto por parte de un organismo acreditado e independiente.

Esto no ocurre en el caso de los productos Halal donde los intentos de publicar una norma Halal a través de la Comisión Europea de Normalización, CEN en su acrónimo en inglés, fue un fracaso, tras más de cuatro años buscando y negociando fórmulas que satisfagan a todos los grupos de interés representados. A día de hoy lo más que existe a nivel europeo son unas recomendaciones publicadas hace 20 años por el Codex Alimentarius. A nivel internacional la iniciativa más importante la está impulsando el SMIIC, que, aunque entre ellos tienen sus diferencias, agrupa a todos los países de la OIC. A nivel nacional, en cada Estado miembro europeo se está avanzando de manera dispar. En España hay un contexto muy positivo para avanzar en dos vías muy importantes: a) por una parte la normalización de la producción de alimentos Halal; b) y por otra parte la acreditación de las entidades de Certificación Halal, gracias principalmente al impulso  del Instituto Halal,  en colaboración con la Asociación Española de Normalización (UNE) y la Comisión Islámica de España (CIE), además de haber logrado posicionar la Marca de Garantía Halal de Junta Islámica y el Reglamento de Uso que la gobierna, en más de 350 empresas.

Alimentos ecológicos también con certificación halal

REQUISITOS
En este contexto podemos señalar algunos requisitos no coincidentes entre ambos conceptos:
-El mercado ecológico está mucho más regulado y protegido que el mercado Halal, motivado por el incremento de la producción, la mayor exigencia de los consumidores  y el compromiso de los productores y vendedores. En el caso de los productos Halal se contempla una mayor conciencia, pero una menor exigencia de los consumidores en el punto de venta y un menor compromiso de los fabricantes, ante la ausencia de normas.
-El Reglamento Europeo que regula la producción ecológica no hace ninguna mención a los alimentos Halal; sin embargo, algunos estándares privados Halal Sí mencionan como parte de su filosofía global algunos requisitos ecológicos, aunque en ningún caso los certifican ni dan a entender que su producto, al ser Halal, es por ello ecológico.
-Hay algunos productos alimentarios que podrían ser ecológicos pero no Halal, como por ejemplo las bebidas alcohólicas o la carne de porcino. Estos productos, aunque pueden cumplir con los requisitos de producción ecológica, nunca podrán ser considerados Halal.

COINCIDENTES
Sin embargo, como señalamos con anterioridad, casi todos los requisitos generales son coincidentes en el contexto de la Certificación Halal y Ecológica:
-Las líneas exclusivas de producción: aunque existen distintas opciones de producción, la tendencia del mercado está obligando a utilizar una línea exclusiva para la fabricación de alimentos Halal. En el caso de los productos ecológicos ocurre algo similar, aunque en ambos casos hay excepciones.
-Auditoría: la Certificación Ecológica y la Certificación Halal requieren de la realización, como mínimo,  de una auditoría completa del sistema una vez al año, para garantizar el cumplimiento de los requisitos generales establecidos.
-Trazabilidad: hoy día la Certificación de la industria alimentaria en cualquiera de sus vertientes requiere de una trazabilidad completa de los productos certificados. Esta trazabilidad se centra principalmente en los procesos internos, en los proveedores de materia prima y en algunos casos hasta el punto de venta.
-Analíticas de producto: aunque el volumen y la metodología de las analíticas puede variar según el tipo de producto, tanto en Ecológico como en Halal se hacen análisis del producto final. En el caso de la Certificación Halal es un elemento imprescindible para el control, ya que en muchos casos lo que se pretende detectar son límites muy bajos, indetectables con la supervisión visual o mediante el control documental. Las técnicas utilizadas más habituales son la cromatografía por gases para la detección de alcohol y el PCR Real Time para la detección de ADN de porcino.
-Formación: el valor de la Formación interna de los distintos empleados y directivos implicados en la producción Halal o Ecológica es fundamental. En el caso de la Certificación Halal, esta formación es obligatoria.
-Operan con Marcas de Calidad: En España existen diversos tipos de Marcas. Una de ellas son las Denominaciones de Origen o las Marcas de Calidad, entre las cuales se encuentra la Marcas de Garantía, que otorgan una protección especial ante un eventual mal uso de la misma. Tanto en caso de Halal como Ecológico en España, las entidades de Certificación operan bajo esquemas de Marca de Garantía o Marcas de especial protección.

EL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE
Aunque no hay estadísticas a nivel nacional sobre la percepción de los consumidores musulmanes hacia los productos ecológicos, es conocido que tienen una actitud muy positiva dado que el mensaje coránico alude constantemente al cuidado y protección del medio ambiente. De hecho la adquisición de productos ecológicos es un objetivo de compra habitual, aunque el presupuesto no permite extender esta exigencia a toda la cesta, por lo que al final se ajusta a una parte reducida como la fruta, la verdura o la carne. Otros consumidores se centran en los  productos cárnicos y de origen animal como los huevos o la leche. No obstante en España el 83% de la producción ecológica es de origen vegetal y un 17% de origen animal, según el Estudio sobre la situación actual del mercado ecológico. (Mapama. 2015). Si existen a este respecto diversos medios y publicaciones como Webislam donde podemos encontrar artículos de autores musulmanes contemporáneos que profundizan en la visión islámica de la ecología y la relación del ser humano con la naturaleza, así como el vehículo que ésta supone para acercarnos a la creación divina. El libro EcoYihad, apertura de la conciencia a través de la conciencia y el consumo Halal (2013. Bilal Lagarriga) es también una gran aportación en esta temática.

COSMÉTICA
A la inversa tampoco existen estudios a nivel nacional y aunque se conoce que el consumidor de productos ecológicos es muy consciente del valor que aporta un producto que esté distinguido con dicha denominación… no se sabe cuál es su reacción cuando además porta la Certificación Halal. Sí parece haber una mayor conciencia en el consumo de productos de cosmética, donde tanto unos como otros exigen la eliminación de ingredientes de origen animal u otros aditivos perjudiciales para la salud.
Sin embargo a nivel europeo, en EE.UU. y en otros países donde el mercado ecológico se ha generalizado, además de una mayor conciencia ecológica, está comenzando una importante diversificación para satisfacer las necesidades de todos los tipos de consumidor, por lo que cada vez es más habitual encontrar productos ecológicos aptos para celíacos, para intolerantes a determinados alérgenos o con denominación Kosher o Halal. En distintos estudios se aborda esta cuestión como un elemento clave en la consolidación del mercado interno ecológico en el ámbito del consumo masivo, ya que actualmente factura unos 1.000 millones de euros, suponiendo un 1% de la producción agroalimentaria española.

3 TRILLONES
De la misma manera el crecimiento exponencial del mercado Halal, aunque aún en una fase más incipiente, ya mueve más de 3 trillones de dólares en todo el mundo, está obligando a las industrias a satisfacer la enorme diversidad que hay entre los más de 1.600 millones de consumidores distribuidos en todo el globo. La búsqueda y el deseo de acceder a productos Halal de calidad, ecológicos o aptos para intolerantes a distintos alérgenos es una realidad entre un segmento de los consumidores Halal, dispuesto además a valorar y pagar ese valor añadido, un requisito que está en proceso de transición de ser un requisito voluntario a un requisito obligatorio y que muchos países como Emiratos Árabes Unidos están imponiendo dentro de su estrategia global de posicionamiento de distribución de este tipo de productos y para abastecer la demanda del mercado local.
Según los principales indicadores en la próxima década se alcanzará una estandarización del mercado Halal con la publicación de normas aplicables a la industria alimentaria en toda Europa; por su parte las entidades de Certificación Halal cada vez se centrarán más en la calidad técnica de los procesos. La Acreditación Halal con efecto global se consolidará como el gran árbitro del mercado a la hora de demostrar la competencia técnica y religiosa de una entidad de certificación Halal y los consumidores, que aún siguen bastante fuera de los ámbitos de decisión, presionarán cada vez más al estar deseosos de influir y acceder a las nuevas oportunidades de la industria Halal, especialmente en sectores como el turismo, la cosmética o la moda, y seducidos por las facilidades que brindan las nuevas tecnologías.
Por tanto y una vez analizado brevemente algunos de los requisitos Halal y ecológicos podemos concluir que existen multitud de paralelismos en el desarrollo de ambos mercados y que a lo largo de los próximos años se intuye una mayor convergencia que invita a pensar que serán compañeros de viaje hacia la excelencia, insha Allah.

Hanif Escudero es experto universitario en Educación Virtual y experto profesional en cultura, religión y civilización islámica. Es responsable de Normalización del Instituto Halal y secretario de Junta Islámica.

Nota: Artículo publicado originalmente en la revista VidaSana, el 03/01/2018

Halal se hace española.

Esta pasada semana España ha dado un paso más hacia la normalización del concepto Halal, con la inclusión de dicho término en el  Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Hasta la fecha lo más cercano que podíamos encontrar era la palabra Jalar, comer con fruición, con mucho apetito y que en ningún caso reflejaba el amplio sentido y uso del término Halal en la actualidad.

La comunidad musulmana ha recibido la noticia con satisfacción pues viene a reconocer no solo las raíces identitarias islámicas de la cultura española sino también la contribución actual de los ciudadanos musulmanes a la España contemporánea. Desde el Instituto Halal, la entidad que lidera el desarrollo de este mercado en España y México ha compartido la importancia de este avance a través de las redes sociales.


(Fuente: Real Academia de la Lengua Española. 2017.)

La palabra Halal aparece en varias ocasiones en el Corán y más de 50 veces, cada día, sólo en Twitter. Ambos datos nos dan una idea del origen y de dimensión actual de un mercado que sólo en España mueve más de mil millones de euros gracias a unas 500 industrias que portan una Certificación Halal para atender el mercado nacional que supone una población cercana a los dos millones, el 4% de la población española. En Europa se estima que hay en torno a 25 millones de musulmanes y unos 1600 millones en todo el mundo.


(Fuente: Estudio Demográfico de la población musulmana. Observatorio Andalusí. 2016. )

La traducción literal de la palabra árabe Halal es permitido o lícito pero si leemos el Corán podremos observar como el término Halal se amplía hasta significar todo aquello que es bueno, aquello que es beneficioso para la salud humana y sostenible para el medio ambiente.

“Te preguntarán qué les está permitido. Di: Os están permitidas todas las cosas buenas de la vida”.  (Corán, 5:4)

Así pues, comed de las cosas buenas y lícitas que Dios os da como sustento, y sed conscientes de Dios, en quien creéis”. (Corán 5:88)

La interpretación que hace la Real Academia de la Lengua sobre el término Halal es bastante certera y se aproxima mucho al significado de su traducción literal del árabe y también a la interpretación que hace el Codex Alimentarius en relación a los alimentos Halal, los cuales define como “los alimentos permitidos en virtud de la ley islámica”.

No obstante la definición de la RAE nos deja varios aspectos muy jugosos para un debate más amplio, como por ejemplo cuando dice «No contrario a la Ley» dando la posibilidad de entender que, en un contexto donde los musulmanes son una minoría y donde no rige la Ley Islámica, hay cosas que podrían ajustarse a dicho significado que hace la RAE cuando realmente no serían considerados Halal, según la Sharia.

Otro aspecto, que incluso se puede llegar a pensar que es un error, es cuando menciona «cerdo, alcohol y conservantes» dado que hay conservantes que son Halal sin duda alguna. Por tanto parece razonable que más bien quisiera decir «cerdo, alcohol y sus derivados».

En todo caso es muy significativa la inclusión del término Halal en la RAE, las palabras Sharia o Umma, que la han definido como » La comunidad de los creyentes del Islam», dado que viene a normalizar aún más la presencia del Islam en España y supone un reconocimiento de la aportación de los musulmanes a la sociedad.


(Fuente: Real Academia de la Lengua Española. 2017.)

Queda por ver el efecto real que puede tener esta definición en todos los procesos de normalización técnica o en los esquemas de evaluación de la conformidad como la Certificación Halal o los test de laboratorio. En principio no parece que vaya a causar grandes cambios sobre los requisitos generales con los que ya están operando los fabricantes de productos Halal y si parece que vendrá a facilitar la normalización de la vida de los ciudadanos musulmanes en España, insha Allah.